1.11.08

EYRA HARBAR


*Mencionada por
Gorka Lasa

*Menciona a

Consuelo Tomás

Bertalicia Peralta

Moravia Ochoa

Bessy Reyna

Roberto Fernández Iglesias

Agustín Del Rosario

Vivian Nathan

Porfirio Salazar

Javier Romero

Lucy Chau

Magdalena Camargo

*Biopoeta:

Almirante, Bocas del Toro (Agosto 19, 1972). Su obra está principalmente dedicada al género poesía. Otros escritos sobre los derechos humanos de las mujeres, medioambiente y cultura. Ha sido distinguida en los Concursos Nacionales de Poesía: “Gustavo Batista Cedeño” (2002), Demetrio Herrera Sevillano (1996), XV Concurso Literario Nacional del Instituto Panameño de Estudios Laborales (1995). Su trabajo está compilado en Antología de Escritoras Centroamericanas (Editorial Cultura Guatemala, 2008), Trilogía poética de las mujeres hispanoamericanas, Pícaras (Leticia Luna de la Universidad Nacional Autónoma de México, 2004), Construyamos un puente (Salvador Medina Barahona y Enrique Jaramillo Levi , 2003). Su obra ha sido publicada en revistas locales e internacionales. Trabajo publicado: Espejos (2003) y Donde Habita el escarabajo (2002).

*Declaración poética

No he dejado de ser aquella niña importada de provincia que juega en la azotea, la muchacha que cruza el barrio en bicicleta silbando canciones, la tierna que desafía las convenciones y las leyes por pura rebeldía, la mujer que las contiene a todas y escribe poesía conservándolas a salvo con el corazón siempre de su lado.


*Poemas

La mirada tendida al punto distante

precipitada en la confusa nada,

habla del prisionero perpetuo: tiempo al tiempo,

uno y uno,

los días de uno.

Cronos indócil te poseyó

prohibiendo la abundancia,

su trayectoria de humo viene a contemplarte

con una legión de pérdidas.

Diminuta debacle ante los ojos de la muerte.

Contar cuántas veces el péndulo,

mirar al dromedario en la alcoba

con su báculo hincado en la arena incierta

y la necesidad de saber

sin resignarse.

Dime,

¿qué nos urge?

Es natural morir errando.


No usaré esta vez la guerra a mi favor,

olas de fuego sólo blasfeman palabras ingratas,

porque en las cosas del corazón

manda el corazón,

como al César lo que es del César

y a Dios lo que es de Dios.

Esta es la historia que he de recordar

ante el peligro de muerte,

aquí y ahora

sembrarme desnuda para nacer de nuevo.

Que el amor me identifique,

pagaré su tributo siempre

con la inocencia de aquello que no es volátil,

pero se encima con leones ardientes

que a mordidas me dejan lívida

y entre llamas me liberan

del pacto con el odio.

Esta es la historia que he de recordar,

lo nuestro es sonreír en las encrucijadas,

aún en el infierno,

aún en el ojo de la rabia,

sonreír con la gema de la vida entre las manos

sosteniendo precipicios y existencia.

Camino en la tierra partida con los caídos en batalla.

Los minutos que se han ido

bajan el rostro como en los funerales,

mas es su paso lo que amé;

en sus ojos tristes confiesan con Neruda

que he vivido

y cruzo,

como todos,

los desenlaces y pérdidas,

y es aquello lo que ríe,

y es aquello lo que ríe.


¿Qué fuerza es ésta

que vuelve a desafiar la muerte?

Caemos en la tentación de causas perdidas

tocándonos ahogados en el balbuceo del polvo

con la quijada rendida en la dínamo de corazonadas,

con el pubis maullando, tristes tigres sin disimulo,

en su garganta rosada,

absolutoria,

la lengua bebiendo el filo flagrante

de una medusa ciclónica.

Esta recámara compensa ajados abandonos

y masturbaciones resignadas a malabares inútiles.

Cae desbocada una túnica exquisita,

esquilada con el medio cuerno de las pestañas,

mirándonos la piel,

las pecas,

las cuencas honradas con pañuelos y bienvenidas,

peregrinos eternamente heridos

por el peor tiempo.

Pasa,

la vida pasa milimétrica, un día, dos,

la medida de lo justo

para arriesgarse a lo profundo

mientras algo se pierde.

Seducidos ya nos damos fuego que dura la noche,

no es tiempo, no es tiempo,

sus migajas a deshora aquello que nos une.

Si tocamos la puerta es para volver por lo imperfecto.

Las mejores historias tienen los huesos abiertos en la almohada

con la tierna pertenencia del vacío.

No queda más

que haber sonreído hasta la saciedad.

La única verdad es que amanecerá

y veremos.

(de Un jardín necesario. 2007)

18.10.08

JAVIER ALVARADO


* Mencionado por
Edilberto González Trejos

* Menciona a
Cesar Young Nuñez
Moravia Ochoa
Bertalicia Peralta
Manuel Orestes Nieto
Porfirio Salazar

* Biopoeta

Poeta de raíces ocueñas nacido en Santiago de Veraguas el 28 de agosto de 1982. Licenciado en Lengua y Literatura Españolas. Premios Obtenidos: Diana Morán de Poesía 1998 y 1999, Premio Nacional de Poesía Joven Gustavo Batista Cedeño en los años 2000, 2004 y 2007. Premio de Poesía Pablo Neruda 2004 y Premio de Poesía Stella Sierra 2007. Libros Publicados: Tiempos de Vida y Muerte (2001), Caminos Errabundos y otras ciudades (2002), Poemas para caminar bajo un paraguas (2003), Aquí, todo tu cuerpo escrito (2005), Por ti no pasa nunca el Tiempo (2005), No me cubre de edad la Primavera (2008), Soy mi Desconocido (2008).

* Declaración poética
(juicios valorativos)

“En Javier Alvarado encontramos a un poeta que despliega ante nosotros los mapas de su espíritu.” Thelma Nava, Mèxico

“Desde las primeras líneas ha estado presente el asombro. La metáfora, la imaginación, el dominio del lenguaje, todo ello reunido de manera ciertamente vasta en estos poemas me ha llenado de un asombro constante, pues siento que en alguien tan joven aún no es usual.. . Cabalga, casi sin pausas, y me deja con una sensación de vértigo controlado, pero un vértigo, eso sí, no carente a cada instante de belleza” Jorge Galán, El Salvador.


* Poemas

De Soy mi Desconocido (2008)

ESCRITURA PODÀLICA O LOS FANTASMAS

PARA NO MORIRSE


Entre mi pie y tu pie

Cae un rayo

Un reír o el purificar de almas gemelas

Araño tu respiración

Con ese color de Dios ante el desamparo

Invitándome a dormir como si no tuviera sueño

Como si me hubiera inventado

Ante un pecho de mi madre

Toda riente en el naufragio y en el fragor que hace

Bostezar las copas,

Y como decirlo

Si ella es extraña, paridora del Renacimiento

y de las axilas de la flauta, ahora que no hay adoración ni pactos

Para que se arrullen mis hermanos en el fondeadero,

Si es terrible

Porque no se acuerda de nosotros ni lanza puñados

De pétalos al aire;

Si es copioso para mí lo aleteante terrestre cuando tu sexo

Me hace trampas al escribir y al dinamitar todo ese relámpago

Que me hace ser maniático;

Si cada día estoy triste, como un tren de muerte

Llorando de súplica y de suplicantes

Si en esos ojos yo no me encuentro

Terciando a la abeja más pura

Para que me mates con los últimos tobillos,

Mucho menos con estas manos

Que son la medianía de estas selvas aulladoras,

Esa fanfarria colorada de los animales postizos

Tan livianos en el desvestirse

Y en el patear del oro al precipicio

Cuando caen sílabas, vocales

Extramuros, dioses, Baudelaire llorando

La parentela en el resplandor del lávame

Y el espectáculo de lo que no soy

Vertiendo uno a uno estos espejos

Y estos fantasmas que me he puesto para no morirme.


SOY MI DESCONOCIDO

Los poetas no tienen biografía.

Su obra es su biografía.

Escribimos para ser lo que somos o para ser aquello

que no somos. En uno o en otro caso,

nos buscamos a nosotros mismos.

Y si tenemos la suerte de encontrarnos-señal de creación-

descubriremos que somos un desconocido.

Siempre el otro, siempre él, inseparable, ajeno,

con tu cara y la mía, tú siempre conmigo y siempre solo.

Octavio Paz, El Desconocido de Sí mismo

(Refiriéndose a Fernando Pessoa en unas traducciones)

Yo que inventé los reinos

Para ser el único,

Que revelaba las sangres

Y las diademas oscuras de la reina,

La caperuza de los sueños

Que portaba una hoz para acribillar semillas.

Aquí están todos apuntándome con sus fantasmas.

No es hora de reinar

Ni de taladrar océanos para recolectar palabras.

Hundes un talón en el cieno para perpetuarte.

No hallas salvación.

Usas la máscara con el aullido de los soles.

No es más que un eructo, que una infección

Incurable para la anestesia.

Para tu evidencia de vino blanco

Que consagra a los tálamos del luto.



He perdido llaves por hallarte,

Por cacofoniarte en la vastedad

Cuando me encuentro sin evidencias en el fondo,

La anulación de tus fábulas hasta la muerte

Cuando copulaba en cementerios

Jugaba a la dinastía perdida

Cuando el humo hendía ceremonias,

Rizos de bruja y hogueras temibles.

Soy mi desconocido.

Para este poema que huye de sí mismo.

Soy mi desconocido para el agua

Para la tierra, para el yunque, para el fuego,

Para el aire y el oficio de alfanjes

Que me conjura a la piedra.

Soy yo el espíritu, el mahometano, cristiano, protestante

Que se vacía en las quejumbres del otoño.

Soy un poco la sangre y el vértigo,

La escoba invisible para espantar relámpagos,

Ratones de campo o de ciudad con capuchas

Para rumiar las tripas de mi sueño.

Tanto escalar estas montañas y buscar la piedra

De Sísifo, o la cruz que aún carga un cirineo

Para espantarse del cieno, a los demonios;

Un terrible potaje y una configuración de estrellas,

Cacerías del musgo para tu hambre inviolable.

Te sacas los dientes y empuñas una llovizna,

La cosecha se tiende a tus pies

Y bebes lagartos y mitos de la copa

De algún faraón.


Soñaste con ser arqueólogo

Mas la letra traicionó tu mano sin historia.

Invasión dorada para los infantes poderosos,

Rastros de padres y de madres

Y el hijito que se columpia con los gritos

Del closet.

Dios es un tranvía para el olvido.

Soy mi desconocido para el contubernio,

Para las fugas de las hilanderas

Que hieren tu corza

La toga de inviernos que adora

El temible escalpelo.

Voy cayendo en mi tiempo;

Abres un laberinto y amas todos los sexos.

Eres un hombre. Eres una mujer;

O mas bien: Nadie puede engañar las leyes de Mendel.

Hay muchos que las engañan.

Pero un manto real me cubre

Sin piedad y sin aleluyas

Cuando respiro tus hojas fulgurantes.

Soy mi desconocido para la barca,

Para el vikingo, para los guerreros y el trueno.

Soy mi desconocido para todo lo presente y lo ausente.

Todo calla por mí

Y si callo

Allí estará el mar y el bosque como todas mis historias,

Como amantes que entran en mi cama y hallan el divino ardor

De primavera;

Como la sangre y sus arcanos, la libélula inviolable

El cervatillo sin cerradura

Y el obsceno que se apodera del poema de todos los años.

Hay mas que una costumbre y un túnel

Que sólo sucede.

He bajado aquí a la tierra para oír

El erotismo de los pozos, el cuervo del asombro

Y el vegetal que se coció sin aya

Como todos los epitafios de la naturaleza.

Soy mi desconocido para el que soy cuando estoy en trance.


UNA ABUELA Y UN NIETO

RETORNAN DE LA NIEBLA

A mi abuela Lucila Medrano de Carrizo.

In memorian.

Se ha ido la luz

y cortan las tinieblas del lenguaje,

el parque solo es asediado

por amantes terrestres

y pájaros de petrificada espuma;

forasteros como reses

deambulan en el corral de los comensales.

La abuela espera en la casa

con los panes abiertos y la leche

de la acostumbrada vaca.

Aquel niño va con su linterna

a recorrer las huellas de su yo

el primo enfermo solo deduce

la luna de su maldad

y aquel niño sigue caminando

por siglos y siglos de velas apagadas.

Pero aún así la abuela espera

y abuela y nieto

son rimas pastorales que retornan de la niebla.

28.9.08

GORKA LASA TRIBALDOS


*Mencionado por
Salvador Medina Barahona
Edilberto González Trejos


*Menciona a
Salvador Medina Barahona
Javier Romero Hernández
Edilberto González Trejos
Javier Alvarado
María Gilma Arrocha (Sofía Santim)
Katia Chiari


* Biopoeta

Nace en Panamá (1972). Humanista. Egresado del Diplomado en Creación Literaria de la universidad tecnológica de Panamá. Ha escrito varios poemarios entre ellos Diario de un peregrinaje mágico (1995, inédito) La ciudad abandonada (1998, inédito) En 2007 publica Viaje a la lejanía presentado por la laureada poeta panameña Giovanna Benedetti. Sus poemas, cuentos, ensayos, plumillas y el libro Viaje a la Lejanía en su totalidad han sido publicados en diversas páginas culturales de Internet en Panamá, Argentina, Chile y España, lo mismo que en publicaciones locales como, El Panamá América y la Revista Maga entre otras. Forma parte del libro colectivo de nuevos cuentistas panameños Letras Cómplices editado por la Universidad Tecnológica de Panamá. Miembro de La Asociación de escritores de Panamá. Miembro de Poetas del mundo con sede en Chile. Ha participado en diversos talleres literarios entre ellos, Técnicas narrativas del cuento posmoderno en la Universidad Latina de Panamá. Formó parte del jurado del premio nacional de poesía Estella Sierra edición (2007) y es uno de los socios fundadores del Grupo Editorial 9Signos. Meditador, pensador heterodoxo, pintor de mandalas. Para conocerlo mejor, le recomendamos visitar sus páginas en el Internet:
http://mandala7.wordpress.com/
http://kilkhor.wordpress.com/
http://gorkalasa.awardspace.com/index.html
http://gorkalasa.awardspace.com/mandalas.html
http://9signos.wordpress.com/

Correo Electrónico:
mandala7@hotmail.com
Gorkalt@gmail.com

*Declaración poética

Se paga muy cara la intensidad del fuego creador. Volcándonos plenamente hacia nosotros mismos, la percepción cambia para siempre, la realidad percibida no vuelve a ser igual. La sensibilidad se expande a tal grado que satura los sentidos y hace colapsar todas las razones del intelecto. El poeta queda desnudo y perplejo frente al vacio infinito. Entonces, en la potencia que le incita a trascender la esfera, a cruzar a una nueva dimensión de lo vivido, trocará la poesía en escudo y la metáfora en espada de su combate arcaico. Ese perdido arte de lo inexplicable, sahumerio de palabras, bálsamo del ardor interior, aquél dolor que demanda la nostalgia para definir su esencia. El poeta será telúricamente transformado por esta alquimia y se tornará sin remedio y para siempre en servidor del Arte Regio. Entonces nacerá la poesía. Vuelo de un Ícaro terco y fugaz. Mutación, disociación, trascendencia. La roja oxidación resultante de la danza mágica del oxigeno y el metal.

*Poemas

Soledad de caminante
Por Gorka Lasa. Tomado del libro Viaje a la Lejanía (2007)
“Sabemos que la obra, el opus, la transformación,
solo es posible en la alta soledad”
Arnaldo Parra, El sueño alquímico


Viento que golpea mi rostro
torbellinos de agua y frío que colapsan
sobre mi soledad de caminante.
Montañas azules, bosques nubosos en las distancias
senderos húmedos y ocultos que llevan a la noche
de la aventura inmemorial.
Las luces del atardecer se alejan entre las nubes de tormenta
pies cansados recorren la ruta del olvido.
Alturas de soledad en las montañas del hombre peregrino
buscando en las distancias el efímero recuerdo de la Mujer-Luz
Infinitamente solo en la cumbre de su silencio
perdido en las distancias de sus sueños lúcidos.
¿Qué quedó después de todo lo contemplado?
Solo recordar la vida en sus senderos viejos
escribir glifos secretos en el papiro antiguo
sobre los caminos de una patria olvidada.
¿Qué pasará ahora que todos alucinamos con el imperio y su poder
que el canto del delfín se ahoga en los mares de los hombres ciegos?
¿Dónde está la conciencia pura en este tiempo incorrecto?
¿Cuánto falta para que despierte el hombre?
¿Su amanecer, su eterno canto, su destino?
Torbellinos de agua y frío
sobre mi soledad de caminante
Viento, lluvia, niebla de montaña
cae la noche y consigo trae la estrella.

Lo que nunca fue dicho
Por Gorka Lasa. Tomado del libro Viaje a la Lejanía (2007)

Cuánto fuego ardiendo secretamente
en la herida de la incomprensión.
Hacia dónde nos arrastra el flujo sin piedad
de lo que nunca fue dicho.
Horas que se tornan en aliento que aviva
las azules llamas del abatimiento.
¿Será el amor una metáfora de lo inasible?
¿Estaremos desarrollando en el seno del silencio
la tolerancia inevitable de lo injusto?
¿Es que no basta con amar lo impermanente?
Al quedar solo frente a mis sueños, me pregunto
¿En qué dirección se expande lo eterno
dejándonos desnudos de símbolos y mitos?
Cuando sumerjas mi verdad
en las turbias aguas de tus juicios
solo déjame ser recuerdo en ti
como un tiempo puro y viejo
hastiado secretamente de infinito.
Estaré lejos retornado del presente sin tiempo
en la brecha que secretamente descubrí.
Más allá de la mente
solo encontré
Unidad.


Dragón de oro
Por Gorka Lasa. Tomado del libro Viaje a la Lejanía (2007)
A Iker


Otro caminante de los sueños.
Hermano,
¿Has caminado por los sueños?
¿Has visto al dragón de oro devorar el corazón de los hombres?
¿Cuánto durará el encantamiento de la realidad?
Cansado estoy de tratar de enseñarle al mundo
que el sueño del sol es la estructura del templo
el viento de las voces es la ofrenda y el altar.
Lo demás pasará como los días
yo tendré que olvidarlo todo
como tantas otras veces.
Pero más allá de mi cuerpo impermanente,
está el soñador eterno que nos sueña.
Y en sus sueños
ya casi es de mañana.

10.9.08

ALEXANDER ZANCHES


*Mencionado por
Salvador Medina-Barahona

*Menciona a
Alex Mariscal
Javier Romero


*Biopoeta

Poeta panameño, nacido en 1968, en la Ciudad de David (originalmente Pueblo de David el de la Nueva Lisboa). Es culpable del silencio publicado en:

www.pa/cultura/escritores/zanchez_alexander.html

www.poetaandariego.blogspot.com



*Declaración poética

La poesía... qué decir ni cómo aquello que, pobremente, tratamos de codificar imaginando con palabras... pobres intentos surgen del esfuerzo denodado del poeta que busca, a través de la palabra, codificar su andar por esos mundos espléndidos... yo rindo mi pluma ante la descripción totalista de la poesía, no me pidan que diga qué es, ni me pregunten el camino, porque cada ser es ya un camino... entonces descúbralo y ande... levántese y cante el poeta o con el poeta. No trate de comprender, sólo mire maravillado el paraje que se yergue en torno y, si desea escribir, hágalo.


*Poemas


El día nacional de la poesía
ha de ser un jueves
como los jueves de octubre
cuando llueve y en la selva
es más tibio el aroma del café
como las madrugadas de los jueves
cuando del horno brota esplendoroso
el pan y los pueblos
despiertan a la brega
alegres

ha de ser un jueves
el día nacional de la poesía
un jueves cualquiera de octubre
cuando en el norte asoma el invierno
y duelen los húmeros y da miedo
asomarse a los espejos

un jueves soleado de aquellos del sur
jueves oriental y bonzo
filosófico y bohemio
occidental y predispuesto a la lucha
de los pueblos por trascender al odio

da igual acá
que sea un jueves cualquiera de octubre.


La mar tiene los ojos verdes
y sus cabellos oscurísimos
como la paz profunda de la hora tercia

desnuda de misterios
es amable con la barca y su barquero
cuando éste desciende con sus huesos

el abrazo de la mar es dulce
limpia como el beso adolescente
del miedo a la muerte y a la cópula sin prisa

resulta doloroso abandonarla
cuando el fuego despierta colosal
y las rocas nos apartan de su regazo
en la hora aquella de irse a las alturas
a desde las cumbres montaraces llorar de pena
queriendo ser gránulo en el río
para volver de nuevo al vientre
-espejo que redime-


Al margen de que me creas o no
te cuento:
hace una semana me confesaron
el amor "más grande de la historia"

desde entonces llevo una pena honda
clavada no sé dónde

pudo más mi suspicacia filosófica

a la pregunta de "¿cómo lo sabes?"
me respondió con un "no lo sé
en mí lo siento y eso basta
"

quise preguntar de nuevo
y guardó silencio

desde entonces
la he llamado reiteradas veces al celular
le he enviado mensajes electrónicos
pero todo ha sido en vano

por último
la he llamado a casa
y nada.

31.8.08

EDILBERTO GONZÁLEZ TREJOS


* Mencionado por
Salvador Medina-Barahona

* Menciona a:
Gorka Lasa Tribaldos

Javier Romero Hernández

Sofia Santim

Javier Alvarado

Eyra Harbar

Katia Chiari

Magdalena Camargo
Lemieszek
Lucy
Cristina Chau

Martín Testa Garibaldo


*Biopoeta

Nace en Santiago de Veraguas, el 24 de diciembre de 1971. Reside en ciudad de Panamá. Escritor, traductor y abogado, Fundador y Directivo de la Asociación de Escritores Panamá. Su obra ha sido publicados en Antologías en inglés y español, así como en revistas de poesía latinoamericanas y norteamericanas. Ha publicado un poemario,
Balanceo (2003) y prepara el poemario De Sueños, Vigilia y Trance (2008).


* Declaración poética

Sudor del alma, tras la inspiración eléctrica de la visión: Esa es mi poesía. A veces dolorosamente despierto, otras tantas en una especie de trance, la revelación aparece ante mis ojos cual rayo en cielo despejado. Aún así no es suficiente, he de acudir a mi Caribe interno, al tambor, al corazón, al ritmo, cadencia de sangre y sal, caramelo envenenado de verdad, quizás ácida, mas siempre sincera, en la búsqueda de develar la intangible intuición.


* Poemas

Magnetismos

En los laberintos urbanos
encuentras esquinas punzantes
campos cargados de electricidad

¿Magnetismo traicionero?
¿Sorpresa eléctrica?

La acera resguarda silenciosa
el sacrificio secreto
del caucho y la carne.

Bocas del Toro- Panamá, dic. 2007

De Vigilia

Ahora habitamos una hora confusa
nos mide una tasa de desarraigo,
pulsan opciones ocultas en desmemoria
abren el pecho de la humanidad.

Ahora surge un sangrado de decisiones,
anular los relojes de fatalidad
asentarse en una mensura de templanza,
recobrar la brújula celestial.

Aprender la lectura de estrellas y signos
desmontar el techo y el aparato de represión
que un firmamento ontológico surge
dentro del pecho de la humanidad.

14/6/2007

Selvático

La selva lo traga todo
para jamás devolverlo,
sofocante y espesa;
peligrosa y feroz,
me traga una selva
fangosa y grave.
Eres el aire
seco más cálido
que barre el bochorno,
diseca pantanos
dando espacio
para respirar,
sólo respirar;
calma, certeza,
sereno encanto
que me devuelves
lo que la selva engulló.

Panamá, 9 de marzo de 2005
Editada el 3 de abril de 2007

16.8.08

SALVADOR MEDINA-BARAHONA



* Menciona a:

Javier Medina Bernal
Porfirio Salazar
Javier Alvarado
María Gilma Arrocha
Eyra Harbar
Katia Chiari
Javier Romero Hernández
Edilberto González Trejos
Alexander Zanches
David Róbinson
Gorka Lasa Tribaldos

Nacido en 1973. Ha merecido el Premio Nacional de Poesía “Stella Sierra” 2000 y Mención de Honor del Premio Centroamericano de Literatura “Rogelio Sinán” 2001-2002. Autor de las obras: Mundos de sombra, Viaje a la península soñada, Somos la imagen y la tierra, Cartas en tiempos de guerra y La hora de tu olvido (todos libros de poesía). También ha publicado un cuaderno marginal de ensayos breves, Vida en la palabra vida en el tiempo, sobre la poesía de Roberto Sosa, Fayad Jamís y José de Jesús Martínez, entre otros. Asimismo, es coautor de la compilación Construyamos un puente, 31 poetas panameños nacidos a partir de 1957. Creador y director de la página dominical Letras de Fuego de La Estrella de Panamá, en la que ejerció el periodismo cultural. Poemas suyos han sido traducidos al inglés y al francés.

Más detalles en su ciberpágina: www.geocities.com/palabraeslibertad


* Declaración poética

Me han dicho -quiero creerles- que nací el 9 de noviembre de 1973, a las 12 del día, en una casa de quincha amarrada a la curva de un pueblo con pocos santos: Mariabé le dicen, en honor a una cieguita encantadora que recuperó el milagro de sus ojos por el milagro del agua. Fue ―cuentan― bajar al riachuelo, humedecerse las manos, llevárselas a la altura de los ojos (allí donde la oscuridad hacía su fiesta obtusa) y descubrir entre los dedos la geometría del mundo. "¡Maria bé! ¡Maria bé!", gritarían con asombro los del lugar...

Desde allí, dando saltos en mi espalda, he traído mis poemas, su música aguerrida ante el dominio de las ciudades, la fuga de los días y el estertor de los nombres que he ido perdiendo para siempre.

Música al fin, mis palabras arden y se hunden en la noche.~


* Poemas

Busquemos el calor bajo los árboles


hay que emprender la búsqueda
—la indagación más honda en la butaca del silencio—
bajo la crin del ave
y el universo de las piedras


todo está surcado por objetos
por claves indecisas y armas


la alegría nacerá en el declive del llanto
y donde salte el humo se arqueará la palabra el fuego


hay que querernos entre los fracasos y las
desilusiones
las medallas y el éxodo


busquemos el calor bajo los árboles
bajo el terror de las cuevas
entre los pétalos que han caído deshojados


¡ya es hora!
no mintamos nuestra efigie
nuestro yo desposeído
no alentemos nuestros pasos al frío
ausencia última en este mundo tantas veces
miserable


nuestro anhelo se siente arrinconado
¡y hay que asirlo!
estremecerlo en su horizonte
aflorarlo en este péndulo de angustia
entre nosotros los abandonados
en medio de las instancias agrietadas
en medio del destierro que es la vida
y el llanto que es la muerte

(Tomado de Somos la imagen y la tierra)


El tango del mendigo

I
Voy cruzando calles y miradas que olvidan:
Hay en cada ojo un sol nublado
y en cada mano extraña la cercanía del hambre.


II
Voy cruzando por sus ojos como por su muerte,
cargando la sospecha de algo posible:
el rostro que temen hallar un día frente el espejo.


III
Aferrado como un eco a esta hora enemiga,
me ven venir desde mi ayer de panes.


IV
Cruzo la última avenida,
sujeto con las fuerzas que me quedan
el último signo, la última interrogación,
hasta llegar a la frontera donde la pregunta sobra
y los olores ya son ascos imposibles.


V
Huelo el rumor de un desperdicio útil
entre unas garras que amenazan,
un zarpazo que hiere y no logra arañar mi dignidad.


VI
(La noche anida espantos sobre mi corazón desnudo.)


VII
Cansado, cerca de la hora definitiva,
busco el sitio en que abrigar la sed
de un día sin panes
y sin peces.


VIII
Si la red de una palabra no ha atrapado el milagro,
el nuevo día me hará saber si aún vivo.


IX
Amanece otra vez: al menos yacen junto a mí
la colcha gris de la palabra,
la foto embriagada en sangre de unos muertos,
la noticia de ayer como testigo
de que el sol
se ha levantado.


Manual de instrucciones
para un policía tejano en la Casa Blanca


I

Puede usted creer en la guerra como su negocio más útil,
retar a sus enemigos desde muy lejos,
cómodo en su despacho,
con la parte más oscura de sus palabras.
Puede usted llevar un cerdo enajenado en la boca
y mentir —para siempre—
el ataque iracundo de otros hombres:
"Bárbaros proscritos,
criaturas ya sin cielo y sin honor".
Puede rasgar sus vestiduras como los maestros de la ley,
administrar el miedo,
fijar su cruz como un mesías
en las batallas y el hurto.
Puede en fin —omnipotente— al sol oscurecerlo como a un niño,
azuzar de noche a las palomas
cuyas heces de plomo
hunden
la hermandad
en llamas.


II


Vea usted multiplicar el diálogo de los muertos,
acrecentar en la distancia la dimensión de su arte
—nuevo Picasso en pos de su Guernica—:
Vea usted la poca luz, el imperio del gris,
unos ojos convertidos en manos,
las manos en pies,
los pies en odio,
el odio trocado en tempestades.
Vea usted unos cuernos
adquirir la mirada tristísima del hombre,
el hombre la cola del caballo,
el caballo el filo de una lanza fúrica.


(El tango del mendigo y Manual de instrucciones… han sido tomados del cibersitio: www.geocities.com/palabraeslibertad )